Camello Parlante

Información sobre música lírica, sinfónica y otras artes. Escribe Pablo Macalupú Cumpén.

Andrés Veramendi: “La voz y la presencia escénica son importantes”

Por Pablo Macalupú Cumpén
@CamelloParlante

Quizá Andrés Veramendi no necesita presentación. El público limeño conoce su trabajo y, sin duda, luego de la temporada de ópera y del concierto lírico popular de Sembrando, ha ganado mucho más admiradores. Sin embargo, es bueno conocer a la persona que está detrás del artista; un cantante que ha luchado día a día en Europa para forjar su destino, superar sus metas y demostrar a quienes apostaron por él todo su potencial como tenor.

Si hay algo que puedo decir de Veramendi, después de la entrevista a la que accedió el fin de semana antes de su retorno a España para continuar con su trabajo, es que como persona y artista es inteligente, sencillo y bastante agradecido con el público y con quienes le han ayudado en su carrera. De hecho, cualidades que muy pocos tienen.

Veramendi es el tenor lírico peruano que, según aficionados y conocedores, dará muy pronto que hablar en el mundo de la ópera. Y esperamos que así sea. La revista Cosas (Perú) lo destacó como uno de los 18 peruanos con mayor proyección.

He decidido separar la entrevista que duró 1 hora y 15 minutos en dos partes, aquí la primera, en la que nos cuenta un poco sobre sus inicios, sobre lo que piensa él de la fama y lo que un artista debería ser (como persona y cantante).

Camello Parlante: ¿Qué te ha parecido la temporada de ópera este año?

Andrés Veramendi: Muy buena. La temporada ha tenido buena calidad, todos los artistas estaban en muy buen nivel. Me he sentido muy a gusto. Ha sido un éxito artístico para todo el elenco, para todos los solistas.

CP: ¿Cómo fue la preparación de Turiddu (Cavalleria Rusticana) para la temporada?

A.V. Lo que hice fue asumirlo de acuerdo a mi vocalidad. Yo creo que no necesariamente el rol de Turiddu, asumido por un tenor dramático, debe ser interpretado con vocalidad dura y gritada, pienso que en ese sentido yo me lo llevé a mi terreno e hice la versión de tenor lírico.

Lo que pasa es que hay maneras de enfocar ese rol. Turiddu no es un tenor dramático ni spinto, pienso que es un tenor lírico. Todo dependerá de cómo lo enfoques y asumas, estamos hablando de un rol que tiene muchos pasajes líricos, muchos momentos de lirismo. Se puede comparar como un Puccini, dependiendo el enfoque; y yo lo enfoqué a mi vocalidad. Cuando hablamos de Turiddu, no estamos hablando de Canio, este último es el spinto o dramático. Es lo que yo pienso.

CP: Y qué tal la experiencia en el concierto de “Sembrando”, cómo te has llevado con tus colegas.

A.V: Fue una experiencia muy buena, porque es algo totalmente distinto a lo que yo hago y hacía siempre. Es un concierto casi al aire libre, amplificado y para miles de personas es una experiencia nueva que yo no había hecho nunca. Y ha sido muy interesante, me gustó muchísimo. Es primera vez que hago un mega concierto. Tania y Francesco son excelentes compañeros.

CP: La revista Cosas te ha considerado dentro de los 18 peruanos con mayor proyección. Te han puesto como “Promesa peruana” y dicen que darás que hablar por tu talento. ¿Cómo has recibido esa noticia?

A.V: Fue una sorpresa, yo no sabía de eso. Me llamaron por teléfono y me dijeron que querían hacer una sesión de fotos y yo pregunté de qué trataba; entonces me dijeron que simplemente era una nota pequeña para la revista. Cuando me explicaron bien, genial la idea.

Pero cuando veo el impreso es un honor, porque estoy al lado de gente que, bueno, es muy talentosa y está enrumbada en distintos aspectos como el arte, el deporte. Para mí es un honor haber sido considerado por Cosas.

Veramendi está dentro de los 18 talentos peruanos que darán que hablar

Veramendi está dentro de los 18 talentos peruanos que darán que hablar (Fuente: Cosas N°450)

El adolescente que dejó las leyes por el canto

CP: Cuéntanos, ¿cómo fue la etapa en que te decidiste por el canto?

A.V.: La decisión para el canto apareció más o menos a los 16 años, pero digamos que yo no pensaba mucho en el canto lírico. En realidad, no pensaba terminar cantando, simplemente lo tomaba como un hobbie. No tenía mucha expectativa. Ser cantante lírico fue un cúmulo de hechos que sucedieron por propio destino, yo no me imaginé que iba a terminar cantando lírico. A los 16 años empecé a cantar, pero como una inclinación de aficionado.

Ya cuando tuve 18 años hice una audición para un coro de zarzuela que convocaba Prolírica, y me propusieron que integre el coro porque tenía buena voz y buen nivel, y yo acepté.

CP: Pero entonces ya habías tomado clases de canto…

A.V.: Antes había tomado clases de canto muy esporádicamente, nada serio. Yo había empezado a cantar en un grupo de zarzuela de aficionado, haciendo algunos solos pequeños. Había una convocatoria a mediados de los 90, entonces como yo cantaba en un coro de aficionados de zarzuela, me animaron a que me presente al grupo de zarzuela.

A mí me escuchó Miguel Molinari, en el ICPNA. Yo era más conocido en el grupo de aficionados. Cuando me llamó me dijo que sería bueno que me escuchen en el coro de la zarzuela, que debían conocerme y, por invitación de él, audiciono al coro de Prolírica. Este era un coro que llevaba el maestro Andrés Arriaza. El me dijo que me quedara en el coro y que aprendiera el tenor de la zarzuela que se hacía en ese entonces (Los Gavilanes).

CP: Viste interés de ellos en tu trabajo…

A.V.: Sí, había interés en ellos. En el tiempo en que yo empecé con los ensayos, Arriaza tuvo interés por mí y yo tomé la lección de canto con él; antes fue con otro profesor, pero muy esporádicamente.

CP: ¿Qué piensas del trabajo que hicieron tus maestros en esa etapa inicial?

A.V.: Yo tuve muchos maestros cuando era joven. En realidad, todos aportaron algo en su momento. Lógicamente, eso cambió cuando me fui del Perú el 2001. Lo anterior fue una etapa cíclica que funcionó en ese entonces. Allí quedó.

CP: Y es así que te defines por ser cantante y no abogado…

A.V.: Sí. Mi mamá es abogada y mi papá también; entonces, por cuestión familiar y de tradición pensaba “¿qué seré?”, y estaba preparándome para entrar a la Católica. Paralelamente ensayaba en este coro de Prolírica.

Cosas del destino… se dieron las oportunidades y sucede que yo termino cantando el rol protagónico de la zarzuela porque se enfermó el solista que debía hacerlo y, como era una emergencia, no tenían a quién convocar. Ahí fue cuando los directivos me escucharon y se interesaron.

Quien tomó, especialmente, mucho interés fue Enrique Bernales. Dijo que quería apostar por mí y que quería mandarme afuera a estudiar. Él quería buscar fondos para que pueda irme. Fue una especie de mecenas que buscó la forma de invertir en mi estudio y que me vaya del país.

Más o menos fue así: Miguel Molinari me presentó y Enrique Bernales fue quien quería apostar por mí. En ese entonces ellos estaban en Prolírica. Así fue. El 2001 me fui.

CP: Pero tú estabas estudiando en el Conservatorio…

A.V.: Sí. La verdad que en el Conservatorio estuve muy poco. En ese año ocurrió todo: estaba en el coro, canté el rol y me di a conocer. Mi destino cambió rápidamente. Si no hubiera cantado el rol del solista, quizá hubiera seguido estudiando en el Conservatorio y luego de terminar me hubiera ido, o quizá mucho después.

CP: Entonces para el año 2001 ya estabas en España. ¿Cómo te sentías ese momento?

A.V.: Para mí fue un paso muy duro y fuerte. No es fácil salir del medio en el que vives y entrar en un país donde nadie te conoce. Ahí te encuentras con gente totalmente distinta, estás lejos de todo lo tuyo y te sientes solo.

Para mí fue muy difícil porque quizá pude haber tomado muchos años de preparación aquí, en mi país, pero decidí hacerlo inmediatamente allá.

CP: Empezar casi desde cero.

A.V.: Sí. Uno va con mucha expectativa de que apenas llega va a cantar, pero no es así. Fue como un baldazo de agua fría. Yo creo que fue muy dura esa etapa, pero a la vez fue gratificante porque tuve acceso a la cultura rápidamente. Podía ir a exposiciones, teatro, cine que en nuestro país solo se puede ver en un video.

CP: ¿Cómo ha sido el trabajo con tu maestra actual, Isabel Penagos?

A.V.: Esta última etapa inició hace 5 años. La verdad, me ha ayudado muchísimo, es un cambio total. Fue un proceso, cinco años muy duros. Yo tengo una vocalidad muy difícil que se hace con el tiempo y con el trabajo. Hay que tener mucha paciencia cuando tú eres un tenor de una voz un poco más lírica, rápidamente no vas a cantar bien.

CP: ¿Consideras que ya has logrado esa etapa de aprendizaje?

A.V.: Sí, ya lo he logrado y ahora debo seguir perfeccionándome. Debo mantenerme y seguir adelante.

CP: Cuéntanos más del trabajo con Penagos…

A.V.: Claro. Ella me dice qué no hacer y qué hacer, me va orientando. Me recomienda qué asumir con inteligencia. Por ejemplo, la Cavalleria fue una ópera asumida con inteligencia, me dijo “vamos a hacer Turiddu, pero no como si fueras Del Mónaco, porque no lo eres. Deberás asumirlo como un tenor lírico, como un Puccini”. Y bueno, creo que quedó decoroso, a la gente le ha gustado.

CP: Ya que hablamos de Turiddu, ¿cómo evalúas tu trabajo en este rol?

A.V.: Me hubiera gustado tener un poco más de funciones. Es que siempre cuando tú haces un rol, normalmente las mejores presentaciones son las dos últimas. Siempre te quedas con ganas de hacer más, quizá un par o tres más y perfeccionaba el rol. En escena te vas sintiendo más seguro.

Andrés Veramendi como Turiddu en Cavalleria

Andrés Veramendi como Turiddu, temporada 2010 (Fuente: A. Veramendi)

Más allá del artista (El tenor que aprendió a comprender la ópera)

C.P.: Además de la ópera… ¿qué aficiones o actividades que te interesan desarrollar en tu tiempo libre?

A.V.: Tengo muchas aficiones, la verdad. Me considero un gran coleccionista. Tengo discos de carbón de 78 revoluciones que he logrado juntar a través de años, herencia, donación, amigos o también comprando. Tengo grabaciones de Caruso, Gigli, Amelita Galli Curci, Hipólito Lázaro. También tengo jazz, clásica y LPs de ópera y rock. Soy un apasionado del rock… y un coleccionista empedernido.

C.P.: El rock…

A.V.: Sí, en una época yo escuchaba paralelamente el rock y la ópera, a los 14, 15 años. Me gustaba el rock clásico o la onda de los 70 como Pink Floyd, Led Zeppelin… Esa era mi onda. A la vez alternaba con lírico. Por eso es que tengo muchas grabaciones.

Me acuerdo que cuando era más joven tenía en un cassette Guns n’ roses, Aerosmith o Nirvana, junto a grabaciones de los Tres Tenores o Pavarotti, todo junto. Y cuando mis amigos escuchaban eso me decían que cómo hacía eso, que estaba mal de la cabeza, medio loco. Es música de viejo, decían, pero a mí me gusta, pues… ¡Bacán!

C.P.: Es algo que le pasa a muchos jóvenes, ¿no?

A.V.: En mi círculo hablaba de ópera, de Traviata, Bohème y no comprendían, era como que hablaba chino, pero son cosas que pasan a los jóvenes que deciden ser cantantes líricos y sobre todo en este país. Lamentablemente por las circunstancias somos un pueblo ignorante. Aunque yo siento que hay una diferencia en la Lima de hoy con la de hace 10 años. Cuando tenía 15 y decía voy a ser tenor, preguntaban ¿qué es eso?, era como decir ‘voy a ser astronauta’, al menos ahora cuando lo dices la gente ya reconoce y dice ‘ah sí, lo que hace Juan Diego Flórez’. Esto es porque ahora hay un campo dónde desarrollarte.

C.P.: Tú empezaste escuchando zarzuela, luego te atrajo la ópera…

A.V.: En mi casa, sobre todo en la de mis abuelos se escuchaba zarzuela y ópera, pero mucho más era la música sinfónica. Esto era desde muy pequeño, 4 años calculo. Mi abuela tenía los discos antiguos y yo escuchaba, me gustaba.

En realidad, no hubo una inclinación familiar como para que estudie un instrumento. Por situaciones no propicias no se pudo, empecé muy tarde, a los 15 años, y ya no podía aprender un instrumento, ahí estudié canto.

Me hubiera encantado ser pianista o violinista. Pero yo sé que es un talento que se desarrolla desde la niñez y cuando hay el encuentro con un instrumento y se puede desarrollar. Siempre en general, me gustó el sinfónico, más que la ópera y zarzuela. Lo veía como algo raro, no me atraía mucho. Lo que sí, cuando era chico me gustaba ver Antología de la Zarzuela. La ópera no la entendía porque era otro idioma, no sabía lo que hacían.

CP.: ¿Y cómo fue ese acercamiento a la ópera?

A.V.: Mi gusto fue cambiando cuando escuché ópera en vivo. La primera vez fue en 1994. Vi Rigoletto, de la temporada de Prolírica, con Servile, Lomba, Krasteva, dirigió Marco Armiliato. En realidad, yo vi la ópera, pero había momentos que no entendía. Me asombré cuando escuché La Donna è mobile, yo conocía que esa era una música pegajosa, pero no sabía de dónde era, en realidad no prestaba atención. Ahí nació mi interés. En esa temporada se hizo también Cenerentola y Carmen, así fui aprendiendo y me gustó.

Me gustaba la orquesta, los coros, los solistas. En ese entonces no había YouTube, internet, que son tan importantes para la difusión. Aunque en realidad un cantante nunca va a ser igual en YouTube que en vivo.

CP.: ¿Qué opinas de la sencillez, la fama, sentirse admirado?

A.V.: Yo creo que una persona no debe cambiar, en realidad, todos somos humanos. La fama es algo pasajero. Eso no importa, interesa más cómo es el artista, lo que demuestras. Como persona yo creo que son estilos que cada quien quiera llevar. Yo me considero una persona sencilla, normal. Si alguien me saluda, la trato con una cercanía normal. No tengo tampoco por qué hacer cosas raras…

CP.: ¿Te sientes una estrella de ópera?

A.V.: Nooo. Esas son cosas que no vienen al caso, son tonterías… las personas famosas son seres normales. Lo que pasa es que el entorno a veces crea esas cosas. Hay gente que le encanta crear cosas alrededor de una persona.

CP.: ¿Puede ser que se dejen llevar por el exceso de fama, o admiración?

A.V.: Yo creo que mucho depende de cómo sea la persona y sus orígenes. Hay gente que no soporta eso y adquiere actitudes pedantes, pero depende de dónde vienes. Eso importa muchísimo. De dónde vienes es como eres.

Por lo general, yo soy una persona introvertida, hermética. Quizá se puede interpretar como que soy distante, pero no es así, yo no soy abierto con la gente. Es mi forma de ser. Obviamente que al escenario no se llevan esas cosas, ahí eres otra persona.

CP.: ¿Ser introvertido podría ocasionarle dificultades al artista en el escenario?

A.V.: Sí bueno, a veces es difícil. Hay libros antiguos que hablan sobre el “track”, a eso se refiere: a no superar temores en el escenario.

CP.: Y tú sientes que has confrontado los temores…

A.V.: Siempre hay temor. Quien diga que sale fresco es un gran mentiroso. Para mí esos son los peores momentos de mi vida, los anteriores a salir a escena. Esto se controla con el tiempo y la experiencia.

Producciones operísticas, gustos y polémicas

CP.: ¿Qué tipo de producciones prefieres: las modernas o las clásicas?

A.V.: Yo soy muy clásico. Si fuera por mí, me encantaría que las producciones sean así, pero no puedo cerrarme a mi gusto; el mundo ha cambiado, el gusto del público es distinto. La gente espera ver cosas distintas y compara con mega producciones o con el cine, o producciones modernas.

Pienso que se puede hacer una mixtura, mitad y mitad, no hacer algo loco. La producción debe tener una lógica con el tema, con la obra que se hace. Puedes hacer un cambio de época, una adaptación siempre y cuando haya lógica, no hacer tonterías ni tampoco la lógica propia que no necesariamente será de gusto general.

CP.: Existen directores de escena que se preocupan por la estética del cantante, la imagen. Esto trae muchas veces como consecuencia que se discrimine a algunos profesionales solo porque no tienen el “físico” adecuado, ¿qué opinas de esto?

A.V.: Ahora, no se puede permitir que el cantante sea solo voz. La imagen vende mucho; en el mundo de hoy, es muy importante. Con esto no digo que todo el mundo debe ser modelo, sino que es cuestión de verse bien, buscar un equilibrio.

Si hay marginación, bueno, depende el gusto del director de escena. Si él quiere que todos sean bonitos, tendrá una ópera así, pero que quizá no funcione vocalmente.

La interpretación es bastante importante: la voz y la presencia escénica. Es lógico que si tú vas a hacer una Traviata no vas a poner a una mujer de 120 kilos. Quizá para una grabación sí funciona, pero para algo visual no.

CP.: Pero la Caballé hizo Traviata…

A.V.: Claro, ella lo hizo, pero estamos hablando de fenómenos vocales. Cuando hablamos de un fenómeno vocal, la cosa cambia. Hay cantantes gordos que son (o han sido) fenómenos vocales, por ejemplo Pavarotti, pero estamos ante otro tipo de artistas.

Por lo general, hoy en día se margina mucho a fenómenos vocales simplemente por la tontería del físico. Eso sí es muy tonto. Lamentablemente, es el mundo que estamos viviendo. Los directores de escena a veces prefieren una vocalidad no admitida o no tenga voz y hasta tenga un canto no refinado, pero como son ‘presencia’ los hacen cantar.

C.P: ¿Crees que los directores de escena pasan hoy en día sobre los directores musicales?

A.V.: Sí, hoy en día sí. En algunos teatros, no en todos, pero la mayoría de veces sí pasa.

C.P.: ¿Y esto puede atentar contra la ópera?

A.V.: En algunos casos, porque la gente ya no quiere ir a la ópera. Les ha dejado de gustar lo que ve en los teatros, prefiere quedarse en discos, videos o en lo que se hacía antes.

Pasa que hoy se vive muy rápido y los cantantes, también queman rápidamente etapas. Es difícil hacer carrera, algunos hacen 2 o 3 años y después chau.

IR A LA SEGUNDA PARTE DE LA ENTREVISTA

[Youtube=http://www.youtube.com/watch?v=bXfCzlFT6zU]

Miki Mori (Japón) canta junto a Andrés Veramendi “Bimba daglio occhi pieni di malìa”, de la ópera Madama Butterfly de Giacomo Puccini. Video del Teatro Nacional de Donetsk, Ucrania. Dirige: Vladimir Wroblewski.

About these ads

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en septiembre 11, 2010 por en Entrevista, Peruanos exitosos y etiquetada con .
%d personas les gusta esto: